Los mejores consejos para la jardinería con artritis reumatoide

Blog de Aribah Rizvi

La jardinería es un pasatiempo fantástico que te permite conectar con la naturaleza, crear hermosos paisajes y mantenerte físicamente activo. Sin embargo, para quienes viven con artritis reumatoide (AR), la inflamación y el dolor articular pueden dificultar la jardinería. Afortunadamente, con el enfoque adecuado y algunos consejos útiles, es posible disfrutar de la jardinería mientras controlas los síntomas eficazmente. Aquí tienes nuestros mejores consejos. 

1. Adapta tu jardín

Un aspecto clave a considerar al cultivar un huerto con AR es crear un entorno que minimice la tensión en las articulaciones. Las estructuras de jardinería vertical, como enrejados o cestas colgantes, también pueden reducir la tensión en las articulaciones al acercar las plantas a la altura de los ojos. Además, opte por jardineras elevadas o macetas a una altura accesible, ya que esto evita tener que agacharse o arrodillarse excesivamente.  

2. Utilice herramientas ergonómicas

Incorporar herramientas y técnicas adaptables a su rutina de jardinería puede reducir significativamente la tensión en las articulaciones. Las herramientas de mango largo, como las horquillas y las paletas de jardinería, le permiten realizar tareas sin tener que agacharse ni estirarse demasiado. 

Invierta en rodilleras o en un taburete de jardinería para proporcionar amortiguación y apoyo mientras trabaja cerca del suelo.  

Considere utilizar una manguera liviana para evitar cargar regaderas pesadas. 

3. Practique técnicas de jardinería que favorezcan las articulaciones

Adoptar técnicas de jardinería que no dañen las articulaciones puede ayudar a minimizar las molestias y protegerlas. Calienta las articulaciones con ejercicios de estiramiento suaves antes de empezar a trabajar en el jardín. 

Utilice una mecánica corporal adecuada, contrayendo el torso y levantando objetos pesados ​​con las piernas en lugar de la espalda. Evite movimientos repetitivos prolongados cambiando de tarea con frecuencia y procure mantener una buena postura al trabajar.

Para obtener más información sobre cómo hacer ejercicio con AR, consulte nuestro nuevo módulo SMILE-RA: Importancia de la actividad física y el ejercicio.

Preguntas frecuentes de personas con artritis reumatoide

“Me encanta la jardinería, pero agacharme y arrodillarme me destroza las articulaciones. ¿Cómo hacen las personas con artritis reumatoide para que les resulte más fácil sin tener que renunciar a ella?”

Adaptar la distribución del jardín marca una gran diferencia. Se trata de rediseñar el espacio para que tu cuerpo no tenga que hacer todo el esfuerzo. Los bancales elevados, las macetas a la altura de la cintura y las estructuras verticales como enrejados o cestas colgantes acercan el trabajo, evitando que tengas que agacharte o arrodillarte constantemente. Si además usas un taburete o un soporte para arrodillarte, tendrás apoyo cuando necesites trabajar a ras de suelo. También puedes minimizar el mantenimiento. Por ejemplo, añadir una capa de virutas de madera para cubrir los huecos entre las plantas queda muy bien y, además, reduce la aparición de malas hierbas.

“¿Existen realmente herramientas que hagan que la jardinería sea menos dolorosa, o es solo marketing?”

Existen herramientas diseñadas para reducir el esfuerzo. Paletas, horquillas y plumeros de mango largo te permiten alcanzar las plantas sin agacharte; las mangueras ligeras evitan que cargues con regaderas pesadas; y las rodilleras o un taburete acolchado protegen tus rodillas cuando estás cerca del suelo. También puedes conseguir herramientas para ablandar la tierra compactada sin forzar demasiado las manos. Incluso pequeños cambios, como usar macetas más ligeras o deslizadores para jardineras grandes, pueden hacer que la jardinería sea mucho más sencilla.

“Suelo tener brotes de artritis reumatoide con facilidad al realizar tareas repetitivas. ¿Cómo pueden las personas con artritis reumatoide dosificar sus esfuerzos mientras trabajan en el jardín?”

Cambiar de tarea con frecuencia ayuda a prevenir el uso excesivo de las mismas articulaciones. Calentar con estiramientos suaves antes de empezar, levantar con las piernas en lugar de la espalda y mantener una buena postura protegen las articulaciones. Dividir el trabajo en sesiones cortas en lugar de hacerlo todo de una vez mantiene el cuerpo más sano y reduce la probabilidad de sufrir una recaída al día siguiente. Para trabajos más grandes, pregunta a algún familiar o amigo si puede ayudarte. Si tienes niños pequeños, ¿por qué no intentar involucrarlos en algunas tareas, como plantar y regar? Es una buena experiencia de aprendizaje para ellos, te ayuda a ti, puede ser una gran oportunidad para estrechar lazos familiares y una divertida actividad al aire libre para mantenerlos entretenidos.

Esperamos que estos ajustes hagan que su experiencia de jardinería sea más placentera. Comparta sus mejores consejos con nuestra comunidad NRAS en FacebookTwitter o Instagram.