Monitoreo de AR

La AR es una enfermedad compleja de diagnosticar, tratar y controlar y requiere un nivel continuo de seguimiento permanente.
Las técnicas de diagnóstico por imágenes, como los rayos X o la ecografía, pueden brindar información sobre cuán activa está la AR, así como también verificar cualquier signo de progresión de la enfermedad, a través del daño causado por la AR y otras complicaciones.
Las personas con artritis reumatoide suelen necesitar análisis de sangre. Algunos análisis ayudan a controlar la actividad de la enfermedad, lo que también puede indicar la eficacia de los medicamentos. Otros controlan los posibles efectos secundarios. Los pacientes también colaborar en el seguimiento de los efectos secundarios e informar de los que experimenten a través del sistema de la "Tarjeta Amarilla". Esto beneficia a futuros pacientes al aumentar el conocimiento sobre cada medicamento y sus posibles efectos secundarios.
Decidir la frecuencia con la que se debe realizar cualquier monitorización y las formas más fiables de hacerlo es importante para los pacientes y sus médicos. Por lo tanto, se incluyen modelos de buenas prácticas en las directrices, diseñadas para proporcionar a los profesionales sanitarios la información más actualizada sobre las mejores maneras de tratar a los pacientes.